Grecia contra el secuestro de Europa

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Desde su origen, la Unión Europea se ha entendido a sí misma como una realización exitosa del principio de pacificación mercantil. Es una vieja teoría mercantilista que últimamente han rehabilitado, entre otros, Steven Pinker. La idea es, aproximadamente, que el comercio genera cordialidad entre los pueblos allí donde la política y la cultura empujan al conflicto.

El 9 de mayo de 1950, el político francés Robert Schuman enunció esta tesis con mucha claridad en el que se considera el discurso fundacional de la Unión Europea. “Europa no se hará de una vez ni en una obra de conjunto”, dijo Schumann. “Se hará gracias a realizaciones concretas, que creen en primer lugar una solidaridad de hecho. La agrupación de las naciones europeas exige que la oposición secular entre Francia y Alemania quede superada, por lo que la acción emprendida debe afectar en primer lugar a Francia y Alemania. (…) La puesta en común de las producciones de carbón y de acero garantizará inmediatamente la creación de bases comunes de desarrollo económico, primera etapa de la federación europea, y cambiará el destino de esas regiones, que durante tanto tiempo se han dedicado a la fabricación de armas, de las que ellas mismas han sido las primeras víctimas. La solidaridad de producción que así se cree pondrá de manifiesto que cualquier guerra entre Francia y Alemania no sólo resulta impensable, sino materialmente imposible”. Sigue leyendo

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